Cómo tostar el café en casa

A todos nos ha pasado en algún momento sentir curiosidad por cómo tostar nosotros mismos el café en casa. Ahora que además están tan de moda los productos naturales o elaborados en casa, se acentúa aún más si cabe, esa casi necesidad de hacerlo con tus propias manos y con la materia prima de calidad y variedad al gusto. 

En primer lugar debes saber que hay principalmente dos tipos de café, puedes obtener información sobre cada uno de ellos en variedades de café y sus características. Para poder tostarlo, puedes elegir la variedad que más te guste, pero verde (sin tostar) y sin cáscara.

Independientemente de la variedad de café que hayas elegido, es importante que sepas que cuanto más abierta tiene la línea del medio, menos compacto es y menos tardará en tostarse, admite un fuego más alto. De igual manera, cuanto más cerrada tiene esa línea, más compacto es el grano y más tarda en tostarse. En este caso, el fuego deberá ser moderado para que no se queme por fuera y quede «crudo» por dentro. 

Para tostar el café en casa únicamente necesitarás usa sartén, mejor si es de base ancha. El método es sencillo, como si quisieras dorar una cebolla cortada a trocitos.

Pones una sartén al fuego y, cuando se caliente, viertes una capa fina de café y la vas removiendo casi constantemente para que se vaya dorando por todas partes. Para remover puedes usar una cuchara  de metal o de madera. Verás que al tostarse cambia de color, primero a amarillo y después a distintos tonos de marrón. No debe salir humo de los granos, eso indicará que se están quemando y le quitará todo el sabor y además se pondrá rancio en poco tiempo. Cuanto más tostado y oscuro quede el grano, más amargo será su sabor.

Escucharás unos ruidos que salen del café durante el proceso, son muy comunes y característicos en el tueste de café.

Una vez que hayas conseguido el grado de tostado que deseas, retíralo del fuego y enfría los granos lo más rápido que puedas. Para conseguirlo de forma fácil puedes usar un secador de pelo con aire frío. Después, debes dejarlos reposar de 24 a 72 horas. Una vez pasado el tiempo de reposo, puedes guardarlos herméticamente en un lugar seco y fresco. Bien conservados pueden durar hasta un año.

Si no quieres hacerlo en la sarten, hay a la venta unos electrodomésticos específicos, y puede que más cómodos, para tostar el café. Te pongo la imagen para que te hagas una idea. Si te interesa, puedes ver el precio y las características haciendo clic en ellas.

También puedes tostar el café en el horno, es un poco más costoso porque tienes que abrirlo constantemente para remover los granos de café. 

En este caso pones el horno a 200ºC  y metes la bandeja con una capa fina de granos de café. Cuando los granos empiecen a amarillear querrá decir que empieza el proceso de tostado. Deberás entonces moverlos contínuamente para que se tuesten de manera uniforme.

Debes tener cuidado, igual que con la sartén, de no quemarlos por dentro. Lo notarás porque empieza a salir humo del interior de los granos.

Cuando alcance el nivel de tostado que estás buscando, sácalos del horno y enfríalos tan rápido como puedas.

Si no tienes muy claro cuál es el punto de tostado que te gusta, puedes hacer varios grados de tostado y probarlos. Es decir, tuestas una buena cantidad de granos como para poder sacar un puñado de granos cuanto esté un poco tostado (como para un par de cafés), dejas que el resto siga al fuego y vuelves a sacar otro puñado cuando esté un poco más tostado (en un recipiente separado, claro) y así hasta que se acabe de tostar todo el café. De esta manera podrás hacerte un café con cada grado de café tostado y saber cuál es el que más te gusta. La siguiente vez que quieras tostar el café en casa, lo harás sabiendo más o menos cuánto tiempo tiene que estar al fuego.

Puedes hacer el proceso de tostado también en una máquina de hacer palomitas, pero seguramente, cuando hagas palomitas de nuevo, quedará algo del olor a café y puede que no sea muy agradable. 

Si aún así quieres probar, es muy sencillo. Pones los granos en la máquina y la pones en marcha. Cuando alcance el nivel de tostado que buscas, la apagas y sacas los granos para enfriarlos rápidamene.

Ten en cuenta que si usas esas máquinas que expulsan las palomitas una vez hechas, el aire no podrá extraer los granos de café porque pesan más, por lo que tendrás que estar pendiente y sacarlos cuando veas que están listos.

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