Qué hacer con los posos de café

Los posos del café son los restos de café molido después de haber hecho el café. Estos posos aún mantienen muchas de sus propiedades como cafeína, potasio, magnesio, cobre y fósforo y además, liberan nitrógeno al descomponerse por lo que mucha gente los aprovecha para una gran cantidad de utilidades. 

Puede usarse como abono para plantas

La forma más conocida de reutilizarlos es como abono para plantas. Era común ver a nuestras abuelas echarlos con cuidado en sus preciadas plantas. Hay que tener en cuenta que el poso del café es ácido, por lo que lo ideal es que se mezcle con la tierra para equilibrar la cantidad de acidez. Si la tierra en la que se va a mezclar ya es ácida de por sí, no es recomendable usarlo porque obtendrás el resultado opuesto al deseado. Vamos… que te cargas las plantas…

En las plantas además, espolvorear unos pocos posos alrededor de ellas era un estupendo repelente de insectos, hormigas o caracoles entre otros.

 

O como repelente de insectos

Otra forma conocida de usar los posos del café es como repelente de mosquitos. Por lo visto, el olor del café es fuerte y molesto para ellos y hace que no se acerquen al foco del olor.

Es fácil hacer el repelente, pero se debe tener cuidado porque puede ser peligroso.

Debes poner los posos del café en un recipiente que aguante el calor o encima de papel de aluminio. Préndeles fuego un momento y después apaga la llama, dejando que el humo que sale haga su trabajo ahuyentando a los mosquitos (como si fuera un montón de incienso).

También se usa como mascarilla exfoliante

Otra forma de reutilizar los posos del café es en una mascarilla exfoliante para la cara. Sólo necesitas mezclarlo con un poco de crema hidratante o con yogur. Puedes añadirle un poco de bicarbonato de sodio para aumentar las propiedades de la crema exfoliante  

Pon los posos del café y el bicarbonato en un recipiente (pon el doble de café que de bicarbonato)  y después vas echando el yogur o la crema hidratante muy poco a poco mientras mezclas los ingredientes. Debes conseguir una mezcla homogénea y densa, si es muy líquida se te escurrirá por la cara y caerá.

Frota suavemente haciendo círculos con los dedos durante unos minutos (no lo hagas alrededor de los ojos porque puedes dañar esa piel más sensible) y déjala actuar entre cinco y diez minutos. Después aclara con abundante agua tibia terminando el aclarado con un poco de agua fría para cerrar los poros. Ponte tu crema hidratante habitual para terminar. Si no tienes hidratante y te apetece probar una, aquí te pongo un enlace a Amazón con una oferta de Diadermine.

Con esta mascarilla elimina impurezas y pieles muertas, da brillo, suaviza las manchas y estimula la circulación sanguínea. Todo un acierto, pero no abuses de ella, con una vez por semana será suficiente para obtener buenos resultados, si la usas muy seguido puedes dañarte la piel como con cualquier otro exfoliante.

 

O también como mascarilla anticelulítica

Puedes crear una mascarilla anticelulítica con un poco de café, un poco de sal y un poco de vinagre de manzana en estas proporciones; dos medidas de café, una medida de sal y el vinagre de manzana poco a poco hasta crear una crema densa que pueda untarse en la piel haciendo masajes circulares.

Masajea durante unos cinco minutos aproximadamente y aclara bien. Si además al acabar puedes ponerte tu crema anticelulítica habitual aumentarás el efecto, si no tienes, con ponerte crema normal o aceite hidratante será suficiente. Si prefieres comprarte una crema anticelulítica, puedes hacerlo por Amazon y te la llevan a casa. Puedes echar un ojo a esta de Somatoline Cosmetic interesante.

Y como abrillantador del cabello

Puede usarse también como abrillantador del cabello. Incluso hay quien dice que previene la caspa.

Sólo tienes que frotarte el pelo con los posos después de habértelo lavado con jabón y aclararlo con abundante agua. Después, te pones tu acondicionador habitual y listo.

Como tratamiento para los olores

Esta práctica también es muy conocida. Cuando los posos de café estén secos, los pones en un recipiente plano y absorberá los olores que tenga alrededor. 

También puede meterse un poco de café en un recipiente abierto en la nevera para obtener el mismo resultado. Se eliminarán los olores que desprenden algunos alimentos.

Es un buen desatascador

Esta forma de eliminar los posos del café también es muy conocida y muy utilizada. Así se eliminan los restos de suciedad y los malos olores que pueden desprender las tuberías. Se trata de mezclar los posos del café con agua muy caliente y tirarlos por el desagüe. Debes echar después agua muy caliente sin café para eliminar los restos que puedan haber quedado y no provocar atascos en alguna junta.

Limpiador de ollas y sartenes

Es un buen detergente de ollas y sartenes. Frota los posos de café con un cepillo o con el nanas estropajo sobre las manchas de la superficie y verás que se eliminan con facilidad. En este caso no lo tengas sin aclarar mucho rato porque puede dejar restos de coloración del café.

Jabón de glicerina

Esta es una gran idea para obtener un jabón natural con las propiedades de la glicerina unida a las propiedades del café.

Pon una barra o un trozo de glicerina (depende de la cantidad de jabón que quieras hacer) al baño maría para que se deshaga. Cuando ya esté líquido, añade los posos de café poco a poco. Tú decides cuánto café añades, depende de tu gusto. Muévelo unos minutos para que el café suelte el aroma y las propiedades que le quedan.

Escoge un molde que te guste y cúbrelo con un poco de aceite para poder desmoldar bien el jabón cuando esté listo. Si quieres darle un toque, pon unos granos de café en el fondo del molde y después echa la mezcla que has hecho con la glicerina.

Deja enfriar hasta que se haga sólida y estará lista para usarse. Si haces mucha cantidad, puedes guardarla en papel de film donde no le de el sol.

Si te animas a probarlo y no tienes glicerina, puedes comprarla fácilmente online y en unos días la tienes en casa.

Se usa también en la cocina

Por increíble que parezca, los posos del café también se usan en la cocina.En algunas recetas se espolvorean los posos ya secos por encima de algunos postres para darles un toque de sabor. Hay recetas también donde se empana la carne con el café y especias al gusto y de hace en la plancha o en el horno. Esta forma de usarlo no la he probado, pero no descarto hacerlo. Puede que sea interesante la mezcla de sabores.

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